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12 Febrero 2009
12 Febrero 2007

Los residuos forestales de Navarra se utilizarán para calentar las próximas viviendas VPO

Las próximas viviendas de protección oficial (VPO) que se proyecten en Navarra se calentarán gracias a los residuos forestales (biomasa) acumulados en los bosques navarros, que serán transformados en combustible.

 


recogida residuos forestales

El departamento de Vivienda y Medio Ambiente de Navarra lleva dos años trabajando en este proyecto, que supondrá potenciar el sector forestal, reducir el riesgo de incendios al quedar más limpio el bosque y, una vez utilizado en la vivienda, tanto para calentar la estancia como el agua, reducirá la emisión de gases contaminantes. Todavía no hay una fecha concreta para su implantación, pero el departamento trabaja para hacer que este proyecto de utilizar los residuos forestales para calentar las viviendas se haga efectivo en las próximas VPO que se proyecten.


 


            La superficie forestal de Navarra significa el 64% del territorio, 640.000 hectáreas de las cuales 450.000 son arbolados. Entre todos los bosques acumulan actualmente más de 90.000 toneladas de residuos entre hojas, ramas..., según estudios del Gobierno foral. La intención del departamento de Medio Ambiente y Vivienda es que todo ese material, que ahora mismo no tienen valor alguno, sea productivo a la vez que contribuye a reducir la contaminación. Para avanzar en el proyecto, una delegación del Ejecutivo foral viajó recientemente a Finlandia, donde la biomasa da calor al 50% de la población. «Somos una región forestal y tenemos la materia prima, ahora hay que conjugarlo con el sector de la vivienda», dice el jefe de la sección de Gestión Forestal del Gobierno de Navarra, Fermín Olabe Velasco.


 


            La transformación en combustible  para calentar las viviendas de los residuos forestales, entre los que también se incluye los generados en serrerías, se llevará a cabo en máquinas instaladas en las propias serrerías, o en plantas de transformación que «son sencillas de instalar porque no necesitan una gran superficie», asegura Olabe. De este modo, las hojas y ramas que entren en esas plantas saldrán transformadas en astillas o pellets (una especie de macarrones de madera comprimida) que serán arrojados a las calderas como combustible. Todavía está por determinar si esas calderas abarcarán una vivienda unifamiliar, un bloque de viviendas o una barriada entera. Lo que sí aclara Olabe es que esas máquinas están automatizadas y se autoabastecen del depósito.


 


«Todo son beneficios»


 


            El uso de estos residuos forestales para calentar la vivienda sólo reporta beneficios, según Olabe: servirá para potenciar el sector forestal y la industria maderera, que «atraviesa un momento complicado por la competencia de países del este», limpiará los bosques, con lo que se «minimizará el riesgo de incendios», creará puestos de trabajo alrededor de todo el proceso, y animará a actuar en bosques a las entidades locales que hasta ahora no lo hacían por no resultar rentable. En la vivienda, finalmente, se reducirán las emisiones de gases de efecto invernadero y descenderá el uso de energías contaminantes.


 


            Este proyecto foral se enmarca en una tendencia mundial a utilizar los residuos forestales o biomasa como combustible. En países como Estados Unidos, Canadá, Suecia, o Italia «está bastante extendido». Y este año, el Comité Económico y Social Europeo manifestó que «el uso de la madera contribuía a contener el cambio climático, mejora la débil autosuficiencia energética de la UE y minimiza el riesgo de incendios».

 

Noticia publicada en: Diario de Navarra